LOS TIEMPOS QUE VIENEN: HACÍA UNA MAYOR COMPETITIVAD

Viernes, 10 de Abr de 2015

por: Damasita Gonzalez...

LOS TIEMPOS QUE VIENEN: HACÍA UNA MAYOR COMPETITIVAD. Imagen Miniatura

Es difícil encontrar en el presente un argentino que sostenga y fundamente una política de exclusión social. Sin embargo al ser la política una construcción cotidiana, el gobierno que no articule día a día sus decisiones sobre el eje de la inclusión social, lo estará haciendo por la exclusión, aunque no sea explícito.

Por Ingeniero Carlos G. Gianella (*)

La inclusión social requiere políticas productivas que generen riqueza y empleo, pero también políticas educativas de largo plazo que permitan que niños y jóvenes se preparen para acceder a esos empleos. Del mismo modo requiere políticas sociales y sanitarias que mejoren la calidad de vida de los sectores postergados.

En nuestra historia reciente, luego de una política consecuente de inclusión por parte del peronismo a partir de 1946 y continuada, en algunos aspectos, por el desarrollismo, llegamos a 1976 con un 4,2% de desempleo y un 3,8% de pobreza.A partir del golpe militar de 1976 se aplica la política económica de Martínez de Hoz. Con actualizaciones y cambios el plan priorizó el mercado global por sobre las personas, estimuló la especulación financiera desalentando la producción y el trabajo, desfinanció las políticas educativas y sociales y construyó un estado disminuido y empobrecido. Llegamos así al 2002 con 22,64% de desempleo y 55,3% de pobreza. ¿Es necesario explicar más?

Superar esta situación es un camino largo que requiere decisión y esfuerzo. Desde 2003 estamos en la tarea de resolver la desocupación y la pobreza. Hemos avanzado, pero falta mucho por resolver. Como dice el gobernador Daniel Scioli “a una década de crecimiento debemos continuarla con una década de desarrollo sostenible.”

Hoy debemos redefinir objetivos y políticas. Históricamente, sólo el peronismo ha sostenido la justicia social como eje de su accionar y desde allí debemos pensar los tiempos que vienen.

Tratando de sintetizar diremos que el debate económico actual es: ¿Cómo articular, en las decisiones de coyuntura, una política de largo plazo que permita generar mayor riqueza y simultáneamente lograr, vía salarios y poder adquisitivo, una buena distribución de ella en toda la población?

Nuestra estructura productiva actual está caracterizada por las limitaciones de un sector agropecuario competitivo a nivel mundial, que sólo incluye como actividad a un tercio de la población, pero no es formador de precios internacionales y depende de la demanda mundial. Y de un sector de industria y servicios, que en términos generales, no es competitivo a nivel mundial pero da empleo a dos tercios de la población. Para sostener bajos niveles de desempleo y pobreza debemos protegerlos con un tipo de cambio favorable y alentarlos con medidas de protección de mercado.

Esto se facilita cuando los precios internacionales del sector agropecuario producen una renta extraordinaria que el estado capta, vía retenciones y redistribuye con subsidios al transporte, la energía, los servicios sanitarios, la educación y la salud.

Ante una caída de los precios agropecuarios -es inexorable que en el mediano o largo plazo esto suceda- deberíamos suprimir o reducir las retenciones, esto obliga a implementar una forma alternativa de generación de riqueza.

Si logramos mejorar la competitividad del sector de industria y servicios habrá más empresas, más riqueza y más empleo. ¿Cómo lograrlo?

Como primera medida, mejorando la infraestructura. Pero fundamentalmente facilitando el acceso al conocimiento científico-tecnológico de nuestros empresarios. Eso es lo que, justamente, estamos haciendo desde el ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires que dirige Cristian Breitenstein a través de la creación de Centros de Servicios Tecnológicos público-privados, con el objetivo de que el sistema PYME logre acceder al uso de equipos y tecnologías necesarios para ser más competitivo.

En definitiva, en la coyuntura no sólo se resuelven los problemas urgentes, sino que también se construye el país que se quiere.

*Subsecretario de Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires

Compartí esta nota